Memorias del subdesarrollo del 1968, escrita y dirigida por Tomás Gutiérrez Alea, es una de las películas cubanas más importante del cine cubano. Una historia personal que hubiera sido intrascendente de no ocurrir en los vertiginosos días de la revolución, cuando todas las contradicciones se pusieron al rojo vivo. La película entrega un monólogo interior con mirada a la calle, como es la novela homónima de Edmundo Desnoes. Tiene como personaje central a Sergio, un pequeño-burgués diletante que decide quedarse en el país cuando la familia se marcha hacia Estados Unidos. Imaginativos recursos expresivos, perfecto guión y logradas caracterizaciones, hacen de este filme una obra maestra, emblemática del Cine Cubano.